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Solsticio de invierno 2021 ritos y ceremonias para a renacer. Pixabay

Solsticio de invierno 2021: ritos y ceremonias para renacer

Cada 21 de junio atravesamos un tiempo de “solsticio” o de “sol quieto”. Si observamos al Sol desde la Tierra, éste parece detener su marcha durante tres días para retomar, luego, su movimiento hacia el hemisferio sur.

El 21 de junio inicia, también, el signo de Cáncer y cambian las estaciones en ambos hemisferios: en el norte comienza el verano y en el sur, el invierno.

La aparente detención y la posterior recuperación del movimiento solar cambia la distribución de luces y temperaturas en el planeta y alude a un giro de conciencia y un renacimiento solar.

Tiempo de sanar y resurgir

A partir del 21 de junio, los días se vuelven, de a poco, más luminosos en el hemisferio sur y, por el contrario, comienzan a acortarse en el hemisferio norte. El sur del planeta lentamente empieza a ganar luz y calor.

Ese día el Sol llega a su máximo punto al norte cuando su luz cae vertical sobre el Trópico de Cáncer para luego de tres días reiniciar su camino hacia la línea del Ecuador.

El Sol se redirecciona hacia el sur, se dirige “hacia abajo” aludiendo a un tiempo ideal para profundizar y descender hacia nuestras emociones más negadas y buscar la sanación personal y familiar.

El solsticio del 21 de junio simboliza el renacimiento del sol para la parte sur del planeta Tierra, un periodo en el que la vida comienza lentamente a despertar porque, aunque comienza el invierno, los días empiezan a ganar luz solar.

Desde una mirada esotérica los solsticios son umbrales, portales de traspaso del Sol que reinicia su marcha hacia el sentido opuesto. Son tiempos de rituales de conciencia, de hacer luz.

Cuáles son los ritos y ceremonias del solsticio de invierno

El paralelismo de esta fecha para el hemisferio norte -el mismo evento astronómico de solsticio de Invierno- sucede los 21 de diciembre cuando el Sol se queda quieto por tres días y retoma su andar el 24 de diciembre para volver a iluminar las jornadas del hemisferio boreal.

Estos tres días más oscuros del año para el norte del planeta han dado lugar a la popular y masiva celebración de la Navidad que ritualiza la llegada del hijo de Dios, del ser iluminado que traer luz a la humanidad.

Sincrónico al movimiento del Sol que suma minutos de luz cada día, el mundo occidental celebra el nacimiento de Cristo. Este festejo esta cargado de simbología de luz: las luces del árbol de Navidad, las velas o los fuegos de artificio.

Faltan más rituales solares para el hemisferio Sur, más festejos de luz que nos ayuden a enfatizar y tener mayor conciencia de este particular momento del año en el que el sol comienza su regreso hacia el hemisferio austral.

Tenemos algunas celebraciones solares cercanas al 21 de junio, pero no tan masivas ni populares como lo son la Noche Buena y la Navidad.

Los solsticios de invierno en el hemisferio sur y de verano en el hemisferio norte son sincrónicos a los festejos de la Noche de San Juan con sus rituales de luz encarnados en sus hogueras.

Los rituales en Argentina

En Argentina, los pueblos originarios celebran -con distintos nombres según la región- el comienzo de este nuevo ciclo de vida de la madre tierra, explica Clarín.

Desde Jujuy hasta Tierra del Fuego, las culturas autóctonas celebran este evento con rituales de renovación de un nuevo ciclo de la naturaleza y del ser humano.

Los pueblos originarios conocen y honran el orden cósmico y las leyes de la naturaleza. Los mapuches veneran el regreso del sol con festejos tales como el Wiñoy xipantu, Machaq Mara o Mosoq Wata.

En el norte argentino y en el Cusco se celebra “el Inti Raymi” o la fiesta del sol, es festejo de carácter sagrado, ceremonial y cíclico, donde reconocen el momento de renacer del tiempo y de retorno a uno mismo.

En la celebración del Inti Raymi se cuida el Willka Nina (el fuego sagrado) durante toda la noche acompañando con bailes, juegos y cantos que fortalecen sus lazos y reciben la salida del sol con los brazos extendidos.

Las personas con más años vividos, los ancianos sabios, hacen la lectura de cómo será el año que comienza para la comunidad.

Los mapuches, también, celebran We Tripantu, el año nuevo o la noche más larga del año y lo honran por ser el momento en que el sol recupera su fuerza y empuja a la tierra a renacer.

We Tripantu en castellano significa "nueva salida del Sol y la Luna”, un día sagrado en el que el invierno empieza a retroceder y se alargan las horas de sol para dar inicio a un nuevo año de agricultura.

Los brotes verdes y la reproducción de los animales se reactivan al reconocer este nuevo periodo la tierra, este nuevo ciclo para el suelo, las siembras y las posteriores cosechas. MV (Foto: Pixabay)