Skip to main content
Te puede pasar: Estas son las lesiones más comunes durante el sexo

Te puede pasar: Estas son las lesiones más comunes durante el sexo

El deseo de vivir un encuentro sexual de película nos lleva a probar nuevas posturas y experiencias, pero esto podría ocasionarnos ciertas lesiones.

Hacerse daño durante el sexo no es tan extraño como parece, al contrario, es bastante natural y normal. De hecho, según un estudio publicado por Meetville, uno de cada tres adultos se puede lesionar teniendo relaciones sexuales, reseña Caraota Digital.

En la mayoría de los casos las lesiones pueden ser golpes, hematomas, lesiones musculares, dolor genital, entre otros. Sin embargo, existen otras dolencias que sí requieren de atención médica.

Golpes y hematomas: 

Son lesiones que pueden ocurrir al tropezarnos con la cabecera de la cama, la mesita de noche, o con cualquier otro mueble que esté alrededor. Algunas pareja incluso se pueden caer de la cama, con resultados que en el mejor de los casos solo terminan con un moretón.

Otro buen ejemplo son los chupetones, que aunque muchos lo disfrutan durante el sexo, son pequeños hematomas que se producen por una fuerte succión sobre la piel. 

Lesiones musculares y articulares: 

En este punto entran las contracturas, esguinces, o dislocaciones. Cuando practicamos acrobacias y posturas sexuales en la ducha, en la cama o donde se de el momento. Los calambres son otra de las molestias que nos pueden suceder durante el coito, generalmente en las piernas o en los pies. 

La mayoría de la gente no se da cuenta de estas lesiones, sino hasta que no se pueden levantar de la cama o ven la zona muy hinchada. Lo recomendable en estos casos es reposar y ponerse un poco de hielo.

Infección en la orina:

Suelen ser las más frecuentes entre las mujeres. Existen varios de riesgo, como: hábitos de mal higiene íntima, o ciertos comportamientos durante las relaciones sexuales. 

No obstante, la infección de orina no es una enfermedad de transmisión sexual (ETS). No es que se transmitan las bacterias de una persona a otra, sino que se facilita la infección por la compresión de la uretra, lo que favorece el acceso a las bacterias. 

Juguetes sexuales perdidos:

No es descabellado que algún juguete sexual haya sido introducido en el ano o en la vagina, y que después no seamos capaces de sacarlo. El caso puede ser más delicado si son objetos de vidrio, ya que podrían romperse y provocar daños graves en nuestro organismo.

El consejo más sencillo y lógico es mantener sujeto uno de los extremos y evitar que se escape por completo.

Genitales doloridos:

La dispareunia o la coitalgia es una de las lesiones más comunes en los coitos y es más común entre mujeres. Se trata de un dolor o una molestia que puede ocurrir antes, durante, o incluso después de la penetración, y se refleja normalmente en irritación vaginal postcoital.

Una infección, una enfermedad de transmisión sexual, o la falta de lubricación durante el sexo son las causas más frecuentes. Si se han descartado las dos primeras con las pruebas pertinentes, cabrá tener en cuenta la última, que tiene remedio. Basta con intentar mejorar los preliminares o utilizar lubricantes.

Pene fracturado:

Ocurre cuando se produce un traumatismo o una flexión rápida y forzada de un pene erecto, provocando en algunos casos la ruptura del revestimiento exterior de uno de los dos cuerpos cavernosos que se llenan de sangre durante una erección.

Puede suceder en las relaciones sexuales, cuando el miembro se desliza fuera de la vagina, pero también durante una masturbación agresiva u otras prácticas sexuales. YS (Foto: Pixabay)