Las implicaciones del sobrepeso van más allá de la estética

El especialista en endocrinología explicó que el tejido adiposo acumulado en el abdomen produce una gran cantidad de ácidos grasos libres, por la descomposición de los triglicéridos ahí almacenados. Estos ácidos pasa de manera directa a la sangre y el hígado, ocasionando resistencia a la insulina y un drástico aumento en los niveles de azúcar presentes en la sangre.

“Los ácidos grasos libres aumentados modifican el metabolismo de los lípidos de alta densidad –colesterol bueno-, disminuyendo significativamente sus niveles y desprotegiendo las arterias; esto favorece el depósito de colesterol LDL –malo- en las paredes de las arteriales”, especificó el galeno.

En las personas con sobrepeso que desarrollan diabetes mellitus tipo dos es vital aumentar la sensibilidad a la insulina, esto mejora el metabolismo de la glucosa, grasas y proteínas. Además, el azúcar se almacena como depósito energético y el proceso de deposición de colesterol en los vasos sanguíneos sucede a la velocidad normal, previniendo una posible aterosclerosis y mejorando la calidad de vida del paciente.

En cuanto a las opciones terapéuticas, el doctor Franklin Ablan destacó que disponen de fármacos como la metformina y la glimepirida, los cuales combinados mejoran la producción de la insulina y ayuda a normalizar los niveles de glicemia, mediante distintos mecanismo que involucran efectos en el hígado y el tejido graso de depósito.

El endocrinólogo destacó que se puede aumentar la sensibilidad a la insulina siguiendo una nutrición adecuada en calidad y cantidad, cumpliendo con una rutina de actividad física de intensidad moderada y evitando el sedentarismo. NP

EA

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