Peter Jackson: "Las religiones organizadas acaban siendo más políticas que espirituales"

Ambientada en los años setenta y basada en la novela de Alice Sebold, Desde mi cielo se estrenará primero el 11 de diciembre en Estados Unidos, y tiene en su reparto a nombres como Rachel Weisz, Susan Sarandon y Mark Wahlberg, aunque su verdadera protagonista es la niña prodigio Saoirse Ronan, quien fue candidata al Oscar por Expiación.

Ese limbo en el que se sumerge su personaje, Susie Salmon, es el motivo que impregna esta atípica película, la historia "más original y más difícil de catalogar" que ha encontrado un autor que ya había derribado las fronteras de los géneros con la malsana relación adolescente de Criaturas celestiales.

Así, Desde mi cielo puede parecer un "thriller", pero desvela quién es el asesino en la primera media hora un papel por el que se oyen campanas de Oscar para Stanley Tucci, tiene tintes de drama familiar pero la madre interpretada por Rachel Weisz huye, y crea un entorno onírico pero sustentado en reflexiones terrenales.

"El mundo intermedio está lleno de sueños, porque no deja de ser un viaje al subconsciente, a la necesidad de una niña de afrontar su propio asesinato. Ese lugar no es ninguna localización física, es un viaje por todo aquello que no le deja despedirse del mundo físico", asegura Jackson.

"Pero hemos querido ser muy respetuosos con las creencias de cada uno, porque precisamente hablamos de que ese limbo está hecho a medida de cada persona", explica.

Así, Susie Salmon se queda atrapada en un mundo infantil, entre omnisciente e impotente, entre liberador y angustioso. Con una deslumbrante dirección artística, característica del universo de Jackson, pero con un regusto de infancia marchita por la tragedia de una muerte repentina.

"La arquitectura del guión era muy complicada. Había que encontrar el equilibrio entre el misterio, el amor y el dolor. Al final, es una película que, por la cantidad y diversidad de emociones que contiene, creo que va a crear una reacción diferente en casi cada espectador".

Y es que los "huesos amorosos" del título no son sino esos vínculos hermosos que surgen entre los seres a los que une una tragedia y que hacen cicatrizar las heridas del trauma. Desde mi cielo retrata la vida y la belleza que emergen del dolor.

Jackson, después de haber llenado sus arcas y su prestigio gracias a la complicadísima adaptación de la trilogía de Tolkien, reconoce que también sufrió a la hora de llevar a la pantalla el texto de Sebold.

"En una adaptación no existe la perfección. Siempre es un proceso de reducción y necesitábamos cinco horas para incluir todo el material del libro. Finalmente, decidimos que todos los personajes a excepción de Susie serían un simple apoyo", confiesa.

En un proceso similar, de toma de decisiones y de continua reescritura "es la única manera de hacer un guión", reconoce, y se aplica también a El Hobbit, el libro que Tolkien escribió como "precuela" de El señor de los anillos y que acaba de concluir junto a Guillermo del Toro.

"Estamos en mitad del proceso, pero creemos que para navidades ya tendremos un primer borrador. A los estudios les ha gustado y nosotros, de momento, estamos muy contentos", expresa con satisfacción sobre su retorno a la mitología "tolkieniana".

"Guillermo del Toro y yo tenemos muchos puntos en común, pero somos lo suficientemente distintos para que el proceso de escritura sea muy enriquecedor y favorezca a la película", promete. EFE