Pelea sin fin: Pleitos en el oficialismo aceleran debacle industrial en Guayana

El plan del presidente de CVG Alcasa, Elio Sayago, era realizar una asamblea de trabajadores frente al edificio administrativo con el propósito de “rescatar” la fábrica y al resto de las empresas de las “mafias sindicales”. O al menos así decía la invitación.

Pero antes que él, llegaron los dirigentes del Movimiento 21 cerrando los portones con candados, lo que obligó al gerente a ejecutar su acto en plena avenida.

Sayago se acompañó de miembros de colectivos socialistas, representantes de consejos comunales, concejales y de la diputada a la Asamblea Nacional del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Liris Sol Velásquez.

Los dirigentes del movimiento Fuerza Bolivariana de Trabajadores (FBT), quienes desde hace 10 días tienen tomadas las oficinas de la presidencia de CVG Alcasa en desconocimiento a la gestión de Sayago, respaldaron la acción del Movimiento 21.

Mientras el “trabajador-presidente” hablaba de las mafias sindicales, de los cupos de aluminio, de los “quinta columna”, del devenir histórico y del proceso revolucionario, del otro lado de la cerca el dirigente de Sintralcasa, Arquímedes Hidalgo, lo acusaba de “incapaz”.

“Se le propone a los trabajadores que sean ellos mismos quienes controlen los portones”, azuzaba el representante del Movimiento 21 con micrófono en mano.

Montado en un camión el presidente de la fábrica hablaba a las comunas a través de un megáfono y los invitaba a definir las estrategias de lucha del poder popular.

Dados los últimos acontecimientos en las empresas del aluminio, se esperaba del presidente alcasiano un proceder similar al de sus homólogos en Bauxilum y Venalum, pero -por el contrario- no hubo confrontación violenta.

Tribunal popular

Sayago acusó al brazo sindical del gobernador del estado Bolívar, Francisco Rangel Gómez, de actuar según intereses económicos. “Como este grupo pertenece al brazo sindical de la Gobernación, de la FBT, justamente tiene el apoyo institucional pero como estamos en una revolución social, pacífica y democrática, el poder popular se va a instaurar y justamente como venezolanos vamos a rescatar estas empresas”.

Rodeado de la comunidad propuso realizar un tribunal popular “para que las comunidades y los trabajadores digan cuál es el control obrero que se tiene que garantizar en las empresas, si un control obrero de gestión colectiva y transparente o un control obrero que habla al sindicato y cierran los portones con apoyo político de algunos gobernadores, diputados, que pretenden hacer con las empresas lo que les da la gana”.

Informó que ya el Bandes aprobó los recursos y será mediante el consejo de procesos que se administrarán los US$ 403 millones. Además denunció que José Piñango, miembro de la 21, se reunió con los empresarios chinos haciéndose pasar por presidente de CVG Alcasa.

“Vamos a demostrar que las empresas básicas son del pueblo venezolano y no de un grupúsculo que con apoyo político pretenden ponerle las manos al funcionamiento de las empresas”.

La pelea sin fin

En medio de la declaración, Cruz Centeno -un alcasiano con 27 años de experiencia- interrumpió al presidente: “Tú tienes tiempisimo que no hablas con los trabajadores ¿cuál control obrero? Si nosotros a veces no cobramos ni la quincena. Aquí la única solución que hay en Alcasa, chico, en mis 27 años que yo tengo aquí, es que ustedes tienen una pelea aquí y quienes estamos perdiendo somos los trabajadores. Tú tienes una pelea con Gil y Gil tiene una pelea contigo”.

Más adelante señaló que la única solución a la empresa es que los dos sectores en conflicto decidan irse de la fábrica.

La diputada Liris Sol Velásquez indicó que acudió a la CVG Alcasa como mediadora para conversar con las partes. “Tenemos que decirle algo importante al pueblo del estado Bolívar: estas cosas suceden, esto es posible sólo en revolución. Hay quienes no las entienden, pero esto forma parte de las contradicciones que hay que resolver. No vine a ubicarme de un lado u otro, al contrario”.

“Ellos están tratando de resolver. Esto va a tener una salida. Yo rechazo cualquier postura de tipo violenta, de imposición en la que se pretendan resolver las cosas. Todos los que estamos aquí pertenecemos al partido PSUV. La decisión de Elio Sayago fue tomada por el presidente Chávez y si aquí hay que tomar decisiones estamos de acuerdo con un referendo”.

Sin público

A las 7:00 de la mañana la mayoría de los alcasianos pasó de largo. El Movimiento 21, Sayago y los trabajadores foráneos quedaron solos reeditando una escena que en los últimos seis meses se ha ejecutado casi igual en los predios de la empresa.

“Nosotros lo que estamos es contrarrestando esas políticas que van en deterioro de la empresa. Hemos bajado el 23 por ciento de la producción durante Sayago, no hay un plan coherente que nos permita recuperar la planta y rechazamos que se traigan a gente foránea no sabemos con qué intención”, declaró Hidalgo.

Dos horas después de iniciado el acto el cielo se nubló y dejó bajo las sombras a la pionera del aluminio. El puño de nubes descargó sobre la fábrica dispersando a los protestantes, al poder popular y al sindicato.

Fuente: Clavel A. Rangel Jiménez / http://www.correodelcaroni.com/index.php?option=com_content&view=article...

YU

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