Líderes progresistas piden más Estado y más mercado para superar la crisis

Bachelet puso el acento sobre la repercusión social de la debacle financiera y llamó a adoptar "medidas populares, pero no populistas" frente a la crisis, que a su juicio se debe combatir con políticas anticíclicas, aperturismo y regulación.

El rechazo sin ambages al proteccionismo vino de la mano de Gordon Brown, quien se refirió a la cumbre del G-20 que se celebrará el próximo 2 de abril en Londres, tras sostener por la mañana una audiencia con la mandataria chilena en Santiago.

"Uno de los mensajes que debe emanar de la cumbre (del G-20) es que rechazamos las tendencias proteccionistas", dijo Brown, quien advirtió: "supervisaremos a los países y nombraremos de forma vergonzosa a los que llevan a cabo estas prácticas".

Tampoco Brasil caerá en la tentación de resucitar el proteccionismo, aseguró hoy Marco Aurelio García, asesor de Asuntos Internacionales del presidente brasileño, quien, sin embargo, se quejó del doble rasero que aplican los países desarrollados en este asunto.

"Hay que transformar la crisis en una oportunidad para crear nuevos instrumentos", subrayó la secretaria española de Estado para Iberoamérica, Trinidad Jiménez, que instó a la reforma o a la instauración de nuevas instituciones internacionales.

"Esta es una oportunidad dentro de la crisis, para acelerar los cambios", insistió también el ministro de Finanzas de Uruguay, Álvaro García, quien dijo que "corren nuevos vientos para el mundo en momentos de una situación económica severa".

"Tenemos que convertir estos desafíos en oportunidades", incidió igualmente el líder del Partido Demócrata de Italia, Dario Franceschini, al abogar por reformas a "las instituciones políticas, económicas y financieras para establecer un nuevo multilateralismo".

Para el senador chileno Ricardo Núñez, presidente del Instituto Igualdad, organizador del seminario, la crisis supone "la dramática comprobación de que el paradigma neoliberal y conservador dominante en la actual etapa del desarrollo capitalista ha fracasado".

En este misma línea, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, advirtió: "si no se aplican cambios estructurales, dentro de unos años podemos llegar a una nueva crisis, que será peor".

Una de las voces más críticas de cuantas se oyeron en el foro fue la del ministro de Estado para el Medio Ambiente de Alemania, Matthias Machnig, quien instó a "analizar cuidadosamente las políticas progresistas en Europa, porque en términos generales han fracasado".

El seminario da paso a la Cumbre de Líderes Progresistas, que se celebrará este sábado con la asistencia de los presidentes de Argentina, Brasil, Chile y Uruguay; los primeros ministros de Gran Bretaña, España y Noruega, y el vicepresidente de Estados Unidos, Joseph Biden. EFE

El Páis de España por su parte cita la cumbre de esta forma:

La izquierda, a salvar el mercado

Reunidos con el reto de encontrar respuestas globales para afrontar la crisis que vive hoy el capitalismo, comenzaba en la noche de ayer, en Viña del Mar, a cien kilómetros de Santiago, la sexta Cumbre de Líderes Progresistas, en la que participan los presidentes o jefes de Gobierno de siete países: José Luis Rodríguez Zapatero, que llegará hoy temprano; el británico Gordon Brown; Cristina Fernández, de Argentina; Lula da Silva, de Brasil; el vicepresidente de Estados Unidos, Joseph Biden, y el presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez.

La anfitriona, la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, invitó a los gobernantes a una cena privada en la residencia de verano presidencial, de Cerro Castillo, a pocos metros del hotel Miramar, donde se reunirá hoy la Cumbre Progresista, con una custodia de unos 3.000 policías.

De la reunión se espera que surja un mensaje orientador de estos líderes hacia las filas progresistas, en una declaración de la reunión en vísperas de la reunión del G-20.

Con el telón de fondo de una crisis que muchos consideran como la más severa del capitalismo desde los años treinta, los gobernantes podrán dialogar en público y en privado ?incluso sin la presencia de sus asesores más cercanos, que entre sí se llaman familiarmente sherpas? para apuntar hacia una recuperación de las economías que incorpore la preocupación medioambiental, con políticas contracíclicas desde el Estado que aminoren los costes sociales de la recesión y eludan las tentaciones proteccionistas y populistas, según fuentes de la cumbre.

Cambios a Bretton Woods

Entre las reformas globales que se han discutido en los días previos y en el seminario de Policy Network e Instituto Igualdad, Respuesta a una crisis global: hacia un futuro progresista, que ayer reunió en Viña del Mar a unas 250 personas de la red progresista mundial que acompaña la cumbre, figuran propuestas de cambios a las instituciones surgidas en Bretton Woods. La mayoría de los asistentes a este seminario, cuyas ponencias y conclusiones se entregarán a los líderes que acudieron a la cumbre, son intelectuales, ministros, asesores y ex autoridades de Gobiernos de centro-izquierda de 17 países y cuatro continentes.

Aunque el progresismo vive un momento único en su historia, con el Gobierno demócrata de Barack Obama en Estados Unidos y presidentes de signo progresista en la mayoría de los países de América Latina y algunos de Europa, esto no significa que tenga su garantizado su futuro. Al inaugurar el seminario previo, lord Giles Radice, presidente de Policy Network, llamó a los progresistas a evitar caer "en la autocomplacencia porque se han caído los mercados", porque esto no significa "que nos votarán al centro-izquierda", y recordó que en el siglo pasado la crisis del treinta condujo a Gobiernos como el de Hitler.

También los chilenos que intervinieron llamaron a la prudencia. El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, pidió no apresurarse a festejar "el fin de una era (...) porque puede volver", sino se realizan cambios estructurales.

Hacia un capitalismo igualitario

Para el secretario de Estado de Trabajo y Pensiones del Reino Unido, James Purnell, que también intervino en el seminario, nuevamente "la socialdemocracia tiene que salvar al capitalismo del capitalismo". Pidió no enterrarlo ni elogiarlo, sino cambiarlo, apuntando hacia un capitalismo más igualitario y donde el poder se distribuya.

El asesor del presidente Lula, Marco Aurelio García, se refirió a los progresistas ausentes en esta cumbre ?la mayoría latinoamericanos? y pidió "respetar nuestras diferencias", que consideró como un síntoma de "diversidad". El progresismo, sostuvo, debe respetar, dialogar y entender a "los otros progresismos". También puso sobre la mesa otro concepto clave para los latinoamericanos que asisten a la cumbre, la integración.

La visión que predominó en el seminario progresista es que la crisis es más amplia que una recesión económica, porque se sumó a los efectos previos del sobrecalentamiento global y al déficit de gobernabilidad de la globalización. Más claros en el diagnóstico que en las respuestas, existía concenso en que la crisis es una oportunidad para la construcción de respuestas globales y concertadas.

Las cumbres progresistas, que comenzaron en 1999 por el entonces presidente Bill Clinton, se han transformado en el mayor foro mundial de las corrientes progresistas, un concepto flexible, que abarca desde las socialdemocracias hasta las coaliciones de centro-izquierda. Esta cumbre es la primera de este foro que se realiza en América Latina.

Dos de los visitantes, Gordon Brown y Joseph Biden, realizarán visitas de Estado a Chile, además de participar en la Cumbre Progresista.

Fuente: http://www.elpais.com/articulo/internacional/izquierda/salvar/mercado/el...

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