Skip to main content
¿Sexo en el espacio? Astronautas responden a la enigmática pregunta

¿Sexo en el espacio? Astronautas responden a la enigmática pregunta

¿Sexo en el espacio? fue la pregunta que abordaron los astronautas Matthias Maurer, Mark Lee, y Ulrich Walter, ante el tabú que representa el tema.

"No hemos hablado de esto, porque es un entorno profesional", dice Maurer al verse un poco desconcertado al ser consultado sobre el tema, en específico sobre el manejo del libido de los astronautas en el espacio.

La pregunta se hace en el contexto del surgimiento de los vuelos espaciales comerciales, tal como es el caso de la cápsula de SpaceX, que llevó por primera vez a civiles por tres días el espacio, se espera que esto se haga masivo en un futuro no muy lejano.

Asimismo, se espera que en diez años despegue la primera tripulación de astronautas en una misión a Marte que podría durar varios años. Reseñó el portal DW.

En este panorama, se plantea el tema de las relaciones sexuales, en vista que la sexualidad es intrínseca a la naturaleza humana.

Lo cierto es que, la ciencia espacial se mantiene avanzado, mientras que la compresión de la sexualidad en este caso es muy básica.  

Sexo en el espacio: ¿Qué estudios se han hecho?

Hasta la fecha, los pocos experimentos que se han hecho sobre la sexualidad en el espacio han sido con animales, y no en humanos.

"Necesitamos saber más sobre la sexualidad en el espacio si nos tomamos en serio los vuelos espaciales de larga duración", dice a la DW Paul Root Wolpe, exbioético de la NASA.

¿Qué más dice Maurer?

Maurer reconoció que la sexualidad no forma parte de la formación de los astronautas, "pero quizás debería serlo". 

Entretanto, Saralyn Mark, exasesora médica de la NASA, consideró que "el sexo como componente básico de la salud, es importante entender las condiciones en las que viven los astronautas".

Según expertos, las relaciones sexuales y la masturbación están vinculados a la salud física y mental y eso no cambia en el espacio.

Además, se sostiene que la eyaculación es esencial para que los hombres eviten el riesgo de que se acumulen bacterias en la próstata; a la vez que contribuye a aliviar el estrés y la ansiedad.

Misiones para posibles encuentros sexuales 

A pesar de que el tema es un tabú, han habido casos pensados en este fin. En 1982 la cosmonauta rusa Svetlana Savitskaia, se convirtió en la segunda mujer de la historia en el espacio.

Savitskaia formó parte de la misión espacial Soyuz T-7, durante ocho días, junto con dos colegas masculinos, entre ellos el astronauta alemán Ulrich Walter, quien relató en su libro (Un viaje infernal a través del tiempo y el espacio), que el médico del equipo Oleg Georgievich Gazenko le confesó que esa misión se planificó pensando en un encuentro sexual.

El segundo caso fue en 1992, cuando partió el transbordador espacial Endeavor, de la NASA. Allí estuvieron los esposos Mark Lee y Jan Davis, quienes se conocieron en su oficio y casaron en secreto, por lo que ese viaje fue prácticamente su luna de miel.

¿Es posible tener sexo en el espacio?

Según la información que hay disponible, viajar al espacio provoca la reducción del libido, en principio, debido a la microgravedad, la ingravidez que experimentan los astronautas;  por lo tanto ellos experimentan cambios hormonales, como la disminución del estrógeno.

Aunque estos datos provienen de pruebas realizadas solamente a hombres, debido a que el 11,5% de los astronautas son mujeres, y las pocas que han ido al espacio han optado por tomar anticonceptivos de antemano para evitar la menstruación; por lo que es difícil identificar los cambios hormonales artificiales y los generados por el espacio, reseña caraotadigital.

También, otro efecto que influye en el impulso sexual es el cambio en el reloj interno. "Cuando estás dando la vuelta al planeta, cada 90 minutos, tus ritmos circadianos se alteran y eso lo altera todo, incluidas tus hormonas sexuales y probablemente tu libido", dice Lee.

Mientras que Walter asegura que "durante su corta estancia de diez días en el espacio, no tuvo libido, pero el deseo sexual de los astronautas se recupera unas semanas tras el regreso”. YS (Foto: Pixabay)