En la mañana, tarde o noche, ¿cuál es el mejor horario para salir a trotar?

A la tarde, en cambio, el organismo responde mejor a la sobrecarga de entrenamiento, si bien las condiciones ambientales no son tan favorables. El deporte nocturno, a su vez, es perfecto para quienes tienen la agenda sobrecargada durante el día.

Independientemente del horario, lo que vale es salir a ejercitarse. Y nunca deje de cuidarse en las comidas y mantenerse hidratado. Si el entrenamiento es durante el día, prefiera zonas arborizadas, que son menos susceptibles a las variaciones del clima, especialmente del calor.

Mañana

Ventajas

1. El entrenamiento siempre está en la agenda: ante cualquier eventualidad que surja en el día, usted ya corrió temprano;

2. Se encara el día con más energía y disposición;

3. En verano, la temperatura y la humedad son más amenas, pues el sol aún no está tan caliente;

4. Para quienes quieren competir, sirve como adaptación: la mayoría de las competencias so por la mañana.

Desventajas

1. Hay que acostumbrarse a comer algo bien temprano en la mañana, porque no conviene correr con el estómago vacío. Un problema para quienes prefieren desayunar un rato después de despertarse;

2. La disposición tiene que ser más fuerte que las ganas de dormir un ratito más. Lo ideal es crear una regla: a la víspera del entrenamiento hay que acostarse bien temprano.

Tarde

Ventajas

1. El metabolismo está próximo de su pico de rendimiento;

2. El atleta suele estar más alimentado, habiendo hecho al menos tres comidas a lo largo de la jornada. Eso garantiza la reserva de glicógeno necesaria para un buen rendimiento.

Desventajas

1. La exposición al sol y a las altas temperaturas en tiempos de calor;

2. Quienes sólo entrenan a la tarde pueden tener dificultades para enfrentar competencias diurnas.

Noche

Ventajas

1. En climas cálidos, la temperatura es más amena durante la noche;

2. A quienes están muy estresados les ayuda a relajarse y a mejorar la calidad del sueño.

Desventajas

1. La calidad del aire es peor, con más concentración de monóxido de carbono en la atmósfera;

2. Quienes sólo entrenan a la noche pueden tener dificultades para enfrentar competencias diurnas;

3. El estrés de las actividades diarias puede afectar el rendimiento durante el ejercicio;

4. Con la evolución del entrenamiento, la calidad del sueño puede salir perjudicada en función de las descargas de adrenalina provocadas por el esfuerzo;

5. Crece el riesgo de accidentes al entrenarse en la calle y con poca luz. Según el lugar en el cual se entrene, al riesgo de tropezar desniveles o huecos callejeros, se agrega el de sufrir asaltos.

Fuente: Yahoo

EA

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