Luis Chataing y la censura de su monólogo: "Este gobierno no sabe lidiar con quienes piensan diferente"

De lunes a viernes, Luis Chataing conduce el programa “De nuevo en la mañana”, por La Mega Estación 107.9 FM, donde comenta la actualidad en sus diversos ámbitos, con ese humor punzante y corrosivo característico que le es tan propio y que le es natural a las personas inteligentes como él.

Desde hace varias semanas viene presentando en distintas ciudades del país, con boletería agotada, su monólogo “Ahora me toca a mí”.

En Maracay (en el Teatro de la Ópera, dependiente de la gobernación) y en Puerto La Cruz (Hotel Maremares, propiedad del Estado), el monólogo fue suspendido -censurado- sin que mediara explicación alguna, a última hora, después que las entradas ya estaban vendidas.

Informe21.com conversó en exclusiva con Luis Chataing acerca de toda esta situación.

-¿Qué tiene tu monólogo contra el gobierno que hay quienes se asustan de presentarlo?
-Dignidad, humor, libertad de expresión... Es lamentable ver cómo se me ha censurado en ciertos espacios, que según este gobierno, fueron reconquistados para el uso de TODOS.

-¿“Ahora me toca a mí” es acaso un monólogo subversivo?
-Es un monólogo que se pasea por situaciones cotidianas, dando breves pinceladas al panorama político nacional. No soy el tipo de personas sumisas que pone en venta su discurso, supongo que eso mete miedo...

-¿Por qué el gobierno tiene la epidermis tan sensible para unas cosas y para otras no?
-Porque este gobierno sólo vela por sus intereses, no sabe lidiar con quien piensa diferente, pero se equivoca con nosotros; como dijo Bolívar: “Dios concede la victoria a la constancia”.

-¿Temes que se repita en otros lugares lo que ocurrió en Maracay y Puerto La Cruz?
-No lo temo, lo lamento, pero significa un reto maravilloso a la creatividad. Así sea dentro de las neveras de un frigorífico me voy a presentar.

-¿Crees que te tienen miedo?
-¡Absolutamente! Le tienen miedo a las historias que relato en el monólogo sobre mis problemas de sonambulismo, la incomodidad que me generan las cucarachas, las cosas que me han sucedido en los aeropuertos, mi repaso del acontecer publicitario, ¿atemorizante, no?

-¿A qué atribuyes el éxito de público de tu monólogo, con entradas agotadas con semanas de anticipación, en los lugares donde te has presentado?
-¡Estoy muy agradecido con todos! Ha sido impresionante, todas las funciones se han agotado. Me gusta pensar que mi relación con el público es algo de larga data: es como si nos conociéramos, nos acompañamos a lo largo del camino bajo cualquier circunstancia.

-¿Qué sería de los venezolanos sin el humor?
-Tal vez nos habríamos tomado las cosas bastante más en serio desde hace rato. Este gobierno debería agradecer el trabajo de los humoristas; sin nosotros, los ciudadanos no tendrían válvula de escape.

-¿A qué género pertenece la situación que hoy vive Venezuela: drama, melodrama, tragedia o tragicomedia?
-Tragicomedia. Es trágico lo que sucede, todos los días pienso que hemos llegado al límite y siempre aparece algo que me sorprende. Me sorprende en la capacidad de aguante que tiene el venezolano. La comedia la pone la ironía de las cosas que empapelan los eventos diarios a que nos somete este gobierno.

-¿La televisión venezolana es tan mala que te rehuye?
-¡Ja,ja, ja, ja! No lo sé, creo que vamos por caminos distintos.

-¿Qué te gustaría hacer en TV en estos momentos en Venezuela?
-Me encantaría regresar con “Ni tan tarde”, sin restricciones, estoy seguro de que Erika querría lo mismo.

-¿La radio es un apéndice de tu vida?
-La radio es mi todo, es el medio que me ha brindado la libertad que en ninguna otra parte he encontrado. Esas tres horas todas las mañanas son las que dan soporte al resto de mi actividad diaria.

-¿Cómo es un día en la vida de Luis Chataing?
-Me levanto a las 5 de la madrugada, a las 6 am estoy al aire en la radio, salgo disparado para mi casa y comienzo a escribir segmentos que necesitaremos en el programa del día siguiente. Reuniones de trabajo, y la tarde está reservada para escribir el monólogo del día siguiente, cada programa tiene el suyo, eso es lo que a final de año se convierte en el libro “Así lo veo”.

-¿El gobierno es tan malo como la oposición que tenemos?
-No, el gobierno es peor. La oposición que tenemos es un gigante dormido que en cualquier momento va a despertar y nos va a sorprender su dimensión. Estoy convencido de que nos vamos a sorprender a nosotros mismos.

-¿Qué te agota?
-La mediocridad. Todos los días exijo mucho de mí, exijo mucho de quiénes me rodean. No puedo con esos que se quejan y esperan al destino sentados.

-¿Y qué te irrita?
-El mismo cuento: “Me llevaron a La Orchila, me querían matar…”.

-¿Algo por lo cual no puedas disimular tu mal humor?
-Cuando algo sale mal en cabina, o en el estudio de televisión. Son muchas las horas de pre producción para que algo se vaya al piso en cuestión de segundos por una mala ejecución.

-¿Qué le dirías a Chávez si te lo consigues frente a frente?
-“¿Por qué?”... Tiene que haber una razón muy grande para que haga lo que está haciendo... Tuvo la oportunidad de hacer el bien a tanta gente, hubo tanta fe en él, no entiendo por qué hace lo que hace...

-¿Y a Lina Ron?
-Nos hemos visto varias veces, el trato ha sido muy cordial.

-¿Es concebible un humorista partidario del gobierno?
-De este gobierno no. Es prácticamente imposible intentar hacer chiste de algo que sin duda le está haciendo tanto daño a nuestra propia gente. Hay que ser demasiado jala bolas.

-¿El gobierno terminará cerrando Globovisión?
-Por supuesto. Veremos si nos lo dejamos quitar...

-¿Qué veremos en “Ahora me toca a mí”?
-El relato de acontecimientos que laman mi atención, que me hacen reír, que me hacen reflexionar, y que espero hagan reír y reflexionar al público que me acompañe.

AQUILINO JOSÉ MATA
Especial para Informe21.com