El tomate: ¿demasiado verde?, ¿demasiado ácido?, ¿demasiado insípido?...

No obstante, no siempre nos encontramos con el tomate en sus mejores condiciones. Éstos son algunos trucos y recomendaciones para poder sacarle el máximo partido:

Conviene comprarlos maduros, sin manchas. Deberán estar firmes al tocarlos y con su piel bien tersa.

Hay que recordar que los que están verdes son indigestos. Si los compras verdes acaba de madurarlos envolviéndolos en papel de periódico. Otro truco consiste en introducirlos en una bolsa de plástico cerrada.

Para pelarlos con facilidad, se coge el tomate en la mano y con el lado del cuchillo que no corta se pasa por toda su superficie haciendo un poco de presión. Después con la punta del cuchillo se hace un tajo y desde éste se tira de la piel a tiras con los dedos. También los pelarás fácilmente si haces unos cortes en la base y escaldas el tomate durante un minuto.

Si te sobra concentrado de tomate, puedes conservarlo estupendamente cubriéndolo con una capa de aceite.

Para restar acidez a una salsa de tomate, añádele un pellizco de azúcar. Además, conseguirás darle un matiz de sabor agregando una cucharadita de mostaza.

Cuando hagas una salsa de tomate y quieras darle un toque distinto, puedes añadirle en el último momento unas hojas de albahaca.

Recuerda que para que el tomate resulte más aromático y su sabor más intenso es mejor comerlo sin piel.

Si lo quieres congelar es mejor que lo hayas hecho salsa.

Para conservarlos mejor, ponlos sobre su base y evita que estén en contacto unos con otros.

Fuente: Hola

EA

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