Gobierno venezolano niega la crisis financiera y llama hecho "puntual" al cierre de 7 bancos

"El sistema financiero está en buenas condiciones", pero existe un "problema confinado a un grupo de bancos cuyos accionistas, sus administradores, violentaron normas que están obligados a cumplir", y las autoridades "actúan" para prevenir una afectación total del sector, añadió Rodríguez.

Tras las intervenciones se han desatado rumores sobre una presunta crisis financiera, que han sido desmentidos tanto por el Consejo Bancario Nacional como por sectores empresariales del país.

Las siete instituciones afectadas en total representan alrededor del 9 por ciento de las captaciones del sistema.

Las entidades cerradas son los bancos Canarias, Pro Vivienda, Bolívar, Confederado, cerrados desde el lunes, y Central Banco Universal, Banco Real y Baninvest, intervenidos hoy.

El Gobierno decidió liquidar los bancos Canarias y Pro Vivienda debido a la "gravedad de su situación". Más del 90 por ciento de sus clientes reciben desde hoy hasta 10.000 bolívares (4.651 dólares), el monto garantizado por el Estado a través del Fondo de Garantías de Depósitos (Fogade).

Chávez entregó hoy ahorros garantizados por Fogade a algunos de los clientes de los dos bancos liquidados, y reiteró que los otros cinco serán rehabilitados por juntas interventoras para que reabran sus puertas al público este mismo mes.

"Esto lo arreglaremos nosotros y lo haremos antes de Navidad", aseveró el presidente, y reiteró que dos de esas instituciones intervenidas, el Confederado y el Bolívar, pasarán a manos del Estado.

Con la adquisición de esas dos entidades, el Estado acumulará el 24 por ciento de los ahorros del sistema, ya que el pasado mayo el Gobierno de Chávez compró el Banco de Venezuela, el tercero más grande del país, al español Grupo Santander por 1.060 millones de dólares.

El gobernante venezolano volvió a rechazar por "absolutamente falsas" las afirmaciones opositoras de que los principales directivos de los bancos intervenidos llevaron adelante sus desmanes administrativos bajo el amparo de altos funcionarios de la "revolución" bolivariana.

El principal accionista de los primeros cuatro bancos intervenidos, Ricardo Fernández Barruecos, se encuentra detenido desde el pasado 20 de noviembre y es acusado, entre otros delitos, de estafa.

Según la prensa local, el principal accionista de los otros tres bancos, Pedro Torres Ciliberto, habría salido del país la semana pasada.

Esas mismas fuentes afirman que ambos pertenecen a círculos oficialistas y que se habían favorecido de ellos para amasar sus fortunas.

"Yo no tengo compromisos con ninguno de estos señores", dijo Chávez, que los tildó de "estafadores", y añadió que, en el caso hipotético de que "algún amigo" suyo se viera involucrado en negocios sucios, él se "afincaría más" para que el responsable fuera castigado.

Chávez reveló que "ayer" recibió del grupo de Torres Ciliberto "una propuesta de que querían vender (al Estado) por un bolívar (2,15 dólares) todas esas empresas", es decir, los tres bancos cerrados hoy y una empresa de seguros.

"Nos pareció sospechoso, por supuesto no lo íbamos a aceptar", dijo el presidente, que pidió una "rectificación" a un diario local que publicó que supuestamente Torres Ciliberto había vendido al Estado esas entidades por un bolívar.

La Fiscalía ha librado hasta ahora una decena de órdenes de aprehensión y unas 19 prohibiciones de salida del país a directivos de los cuatro bancos cerrados el lunes pasado, mientras la prensa local informó que al menos 17 de ellos ya se encontrarían fuera del territorio nacional. EFE

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