Martin Brassesco se abre paso en España, añora el Ávila, las playas criollas y lamenta la involución en Venezuela

En 2003 decide hacer carrera internacional y se marcha a Barcelona, España, donde ha desarrollado una incesante labor como actor y modelo. La ciudad condal es su centro de operaciones. Desde allí viaja a otros países para cumplir compromisos profesionales, como los que recientemente tuvo en los Estados Unidos, en la versión hispana de la recordada serie Los años dorados; y en la telenovela de Venevisión Un esposo para Estela.

Conversamos con él en Barcelona, donde nos habló de las experiencias vividas y de sus nuevos proyectos, uno de ellos como director y productor teatral.

¿Por qué dejaste Venezuela para residenciarte en Barcelona?

- Por la tranquilidad y por amor.

¿Qué te atrae de Barcelona?

- La mentalidad progresista de los catalanes, el Mediterráneo, la calidad de sus servicios y su mezcla y oferta cultural.

Actor y modelo, ¿cómo desarrollas ambas facetas en Europa?

- Con mucha satisfacción. Sin embargo, más que modelo, eventualmente trabajo como actor publicitario, ya que en Europa la factura de las campañas es muy alta y hay grandes directores de cine involucrados en la publicidad.

¿Los trabajos más relevantes que has hecho en España?

- Protagonicé una película para televisión hace tres años, La torre de Babel, una campaña publicitaria de Peugeot para 23 países, la participación en la exitosa serie televisiva Pelotas de TVE y una temporada teatral de cinco meses de Crónicas desquiciadas, con un equipo hispano-venezolano.

¿Cuesta abrirse paso en un ámbito tan competido?

- Cuesta incluso el doble de lo que pueda pensar la persona más realista. Dejar el terreno seguro del país donde crecí, ha sido una de las decisiones más importantes de mi vida.

¿Tus proyectos más inmediatos?

- Un programa de viajes culinarios por La Toscana, la producción de una obra de teatro de David Osorio y un proyecto cinematográfico con Joe Torres (director venezolano ganador de varios premios en el Festival de Cannes- Publicidad) y Ana María Simon.

Siendo de formación eminentemente teatral, ¿cómo afrontas tu participación en un medio tan diametralmente opuesto como la TV?

- Con mucha humildad y observación, no hay otro camino; para mí son los únicos resortes que te pueden activar la intuición, imprescindibles para la inmediatez que reina en la televisión, y más en el género telenovelas.

¿Puedes hablarnos de tu más reciente rol en Venezuela, en la telenovela de Venevisión “Un esposo para Estela”?

- Felipe Vega era un hombre arquetípico: noble, ético, entregado, paciente y profundamente apasionado. Verse enfrentado al cáncer de su amada esposa (Bebsabé Duque) y a la tentación de una chica mucho más joven que le movía sus esquemas, lo convirtieron en un personaje que era pura piel.

¿Qué te llama la atención de incursionar en la producción y dirección escénica?

- La autogestión, empezar a ser el motor de mi propia carrera; también la alquimia, cómo lograr motivar a un equipo de gente diversa para llegar a un mismo objetivo y, finalmente, ese “acto de fe” que implica todo hecho escénico.

Teatro, cine y televisión, ¿cuál de estos medios te nutre más?

- Quizás el teatro, por su proceso artesanal. Son ya muchos años entregado a esa disciplina y muchas las satisfacciones que me ha dejado.

¿Qué elementos tomas en cuenta a la hora de escoger un personaje?

- Que no represente estereotipos, que tenga una pasión y que la presencia de ese personaje contribuya a enriquecer el argumento de la producción.

¿Lo que más añoras de Venezuela?

- La solidaridad inmediata del venezolano, su cultura de baile, la coquetería de las mujeres, el Ávila y las playas.

¿Crees que el país merece el gobierno que tiene?

- El gobierno que tiene Venezuela es el producto directo de nuestra indolencia y nuestra incapacidad para ver nuestras miserias morales y sociales, pero ningún país se merece 11 años de involución socio-económica y destrucción de las instituciones, no.

¿Algún sueño que desees ver cumplido?

- La felicidad y el éxito de mis personas queridas.

¿Mejor en roles dramático o de comedia?

- La comedia es cerebral y el drama es “corazón”; me gustan mucho y he hecho personajes cómicos y dramáticos, pero la comedia es, sin duda, más difícil.

¿Qué tipo de personaje te negarías interpretar?

- Uno que desde mi punto de vista esté mal desarrollado, pero en principio no dejaría de interpretar ningún personaje por cuestiones ideológicas o morales, por eso lo que hacemos se llama “ficción”.

¿Actores y actrices que te hayan servido de inspiración?

- Alexander Milic, Morgan Freeman, Norma Aleandro, China Zorrilla, Diana Peñalver, Johnny Depp, Julianne Moore, Fernanda Montenegro, Robert Downey Jr., Doris Wells, Sergi López, Antonio Deli… ¡Uf! son muchos y muy variados.

¿Con quién te gustaría trabajar?

- Con los directores Sam Mendes, Peter Brook, Alejandro Amenábar, M. Night Shyamalan y Juan José Campanella. En cuanto a los actores, con algunos de los arriba mencionados y con cualquier colega, hombre o mujer, entregado y con amor por el oficio.

Martín Brassesco incursiona en España

Aquilino José Mata
Especial Informe 21