Presidentes congregados en Foro Económico Mundial dicen "no" a carrera armamentística

A su juicio, esa situación no hace más que abrir las diferencias entre los países hermanos, en detrimento de las necesarias políticas sociales y económicas.
"Lo único que me queda en mente es que en vez de gastar plata en armamento, se debe gastar en mejorar la calidad de vida, la salud, la educación, el transporte", manifestó Martinelli.
Para el panameño, "una carrera armamentística es absolutamente innecesaria, aquí no va a haber una guerra entre países. En el momento en que la haya todos los presidentes vamos a estar en la frontera parando los tiros", insistió.
Agregó que "no tiene razón de ser entre países hermanos y civilizados".
En términos similares se expresó el dominicano Fernández, para quien "todos los pueblos de América Latina e incluso a nivel general tienen una vocación hacia el desarme".
Recordó que los gobernantes de EE.UU., Barack Obama, y Rusia, Dmitri Medvédev, líderes de los dos países históricamente enfrentados en una gran carrera armamentística, "van a suscribir un acuerdo con el fin de desactivar ojivas nucleares".
En ese sentido, Fernández opinó que "el mundo avanza en esa dirección" y por eso "todo lo que lleve hacia la paz, hacia el desarrollo y la seguridad es bienvenido".
Las palabras más duras provinieron del presidente colombiano, quien reiteró que algunos de los países envueltos en esa compra de armas no atienden, sin embargo, sus graves problemas de seguridad interna.
Uribe se refería, sin citar nombres, a Venezuela, envuelto en una serie de compromisos con Rusia para la compra de armas y cuyo Gobierno mantiene fuertes discrepancias ideológicas con Bogotá.
"En la misma forma que tenemos decisión para combatir el narcotráfico, tenemos la misma decisión de no entrar en la carrera armamentística. Hay países que entran en la carrera armamentista, pero descuidan el problema de seguridad en su interior", dijo Uribe.
De acuerdo con el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS), el gasto militar en América Latina y Caribe aumentó un 91 por ciento entre 2003 y 2008, alcanzando en ese último año los 47.200 millones de dólares.
Eso sin contar las compras y compromisos adquiridos en 2009 y lo recorrido de este año.
La última polémica surgió el lunes, cuando el primer ministro ruso, Vladímir Putin, confirmó que Venezuela planea comprarles armas por más de 5.000 millones de dólares.
Según información difundida desde Moscú, Venezuela ha adquirido armas a Rusia desde 2005 por 4.400 millones de dólares, lo que ha convertido al país latinoamericano en un importante cliente de la industria militar rusa y el mayor de Latinoamérica.
Eso ha acrecentado la preocupación de Bogotá y Washington.
"Nos preocupan discursos agresivos, nos preocupa una lógica armamentista que podría considerarse como una cosa que podría violar lo que es la paz en el continente", expresó ayer Arturo Valenzuela.
Asimismo, señaló que ya resueltos muchos diferendos limítrofes, la región debería rebajar sus necesidades de compras militares y consideró que el problema "va mucho más allá de Venezuela, es un tema general de América Latina".
El director del Center of International Development y profesor de la Universidad de Harvard, Ricardo Hausmann, comentó el miércoles en el FEM que en Latinoamérica "ha resucitado la Guerra Fría", tras librarse de ella el mundo cuando cayó el Muro de Berlín en 1989.
Ante estos planteamientos surgidos en el Foro Económico, un miembro del público preguntó a los presidentes qué tenían que decir respecto al desvío de recursos hacia el militarismo cuando todos ellos hablan de impulsar la educación.
Este invitado se quedó sin respuesta, porque ninguno de los cinco mandatarios congregados le dio razón alguna. EFE

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