Seis cosas que haces con frecuencia y que tarde o temprano van a acabar contigo

1. Comer demasiado azúcar

Según un borrador de la Organización Mundial de la Salud publicado el pasado año no deberíamos tomar más de 5 cucharillas de azúcar al día o, lo que es lo mismo, 25 gramos. Se trata de una cantidad que en España superamos con creces. A día de hoy, según el Estudio de Nutrición y Riesgo Cardiovascular en España, los españoles consumimos de media cuatro veces más, 112 gramos al día.

El incremento en el consumo de azúcar está directamente relacionado con la obesidad, la diabetes y la caries, y disminuir su consumo es más difícil de lo que parece. “La gente cuando piensa que consume azúcar es cuando va a tomar un café, coge el azucarillo, y lo echa”, explica Javier Guzmán, director de VSF Justicia Alimentaria Global y responsable del informe Planeta Azúcar, “pero el 75% del azúcar está invisibilizado en los alimentos procesados. Mucha gente no sabe que dentro del tomate frito, el caldo de pollo o los pepinillos hay azúcar”.

2. Consumir edulcorantes artificiales

Tampoco parece muy recomendable sustituir el consumo de azúcar por edulcorantes como el aspartamo, la sacarosa o la sacarina. Según un nuevo estudio del Weizmann Institute of Science (Israel) este tipo de aditivos pueden alterar el metabolismo del cuerpo y hacer que ganemos peso más fácilmente. El consumo de estos tres endulzantes (muy utilizados en los productos light) provocó un aumento de los niveles de azúcar en ratones, incrementando el riesgo de padecer intolerancia a la glucosa, el paso previo para padecer diabetes y obesidad. “Estos edulcorantes”, concluye el estudio, “podrían haber contribuido directamente a fortalecer la misma epidemia que estaban destinados a combatir”.

3. Fumar marihuana

spaña es el cuarto país de Europa en que más marihuana se consume (con una tasa de prevalencia del 17%), sólo superada por República Checa (18,5%), Dinamarca (17,6%) y Francia (17,5%). Hay que apuntar, además, que la marihuana que se consume es cada vez más potente. Los niveles de THC, el componente psicoactivo de la planta, han crecido de un 3,75% en 1995 a un 13% en 2013.

Más del 26% de los adolescentes de 14 a 18 años lo ha fumado en el último año y, de ellos, unos 83.000 –según datos del Plan Nacional sobre Drogas– podrían ya estar sufriendo sus consecuencias. ¿Y cuáles son estas? En las personas menores de 26 años que fuman a diario la marihuana causa cambios estructurales en el nucleo acumbens, la parte del cerebro responsable entre otras cosas de la motivación. Este deterioro cognitivo les lleva a tener un coeficiente intelectual ocho puntos por debajo de la media. Unos perniciosos efectos que no son reversibles en la edad adulta, aunque se abandone el consumo.

4. Ser una estrella del pop

El sexo, las drogas y el rock & roll son la mar de divertidos, pero no muy saludables. Y si no que se lo digan a los integrantes del famoso club de los 27. La profesora Dianna Kenny, de la Universidad de Sydney, examinó el perfil de 12.000 músicos populares que murieron entre 1950 y 2014 y observó que su esperanza de vida era 25 años menor que la media. Aunque las drogas tienen mucho que ver con esta cifra, los músicos también están sometidos a otros riesgos como los accidentes de carretera o la depresión (que acaba en un número inusualmente alto de suicidios). La conclusión, según Kenny, es que “la escena del pop es tóxica y requiere rehabilitación”. Pero la gente como Amy Winehouse dice “no, no, no”.

5. Tener niveles bajos de vitamina D

La principal función de la vitamina D es la de ayudar al organismo a absorber el calcio necesario para, junto al fósforo, formar nuestros huesos, pero, según un reciente estudio inglés, unos niveles bajos de esta también pueden incrementar el riesgo de padecer alzhéimer y otras formas de demencia.

Gran parte de la vitamina D es obtenida mediante la filtración de la luz solar (90%), y el resto ingerida mediante alimentos (10%). Según la Fundación Española del Corazón, basta con tomar el sol media hora al día para mantener los niveles de vitamina D que nuestro organismo necesita. Los suplementos vitamínicos sólo son recomendables para las personas que padezcan una patología especial.

6. Un matrimonio infeliz

Un reciente estudio de la Michigan State University asegura que las parejas infelices tienen muchas más posibilidades de desarrollar problemas cardiovasculares, sufrir un infarto o tener un ictus que aquellas personas solteras o cuyos matrimonios son felices.

Estudios anteriores aseguraban que las personas casadas tienen una mejor salud que las solteras, pero parece que la peor combinación de todas es la de las personas que mantienen una unión infeliz. “No siempre estar casado es mejor que no estarlo”, asegura el autor principal del estudio, Hu Liu. “La calidad de un matrimonio es realmente importante”. O como diría el refrán, “mejor solo que mal acompañado”.

Fuente: El COnfidencial

DJ

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